miércoles, 2 de julio de 2014

Que un Centro no debe substituirse por otro que no lo es

Teologías de la suplantación. El ser humano no es el centro del universo ni de la Historia. Christus est centrum universi et historiae

Pero si el centro, que es el Verbo Encarnado, es suplantado por el hombre, se produce una impostura radical, que afecta a todo: 

ya no se entiende ni el universo ni la historia, ni la cultura, ni el arte, ni la ciencia misma, 

y como consecuencia el ser humano pasa de tener la misión de custodiar la creación y la historia, ~~a ser su verdugoEl Centro no debe substituirse por otro, porque el siervo no es nunca más que su Señor.

¿Qué pensamos, entonces, de toda filosofía o teología que suplanta el centro, que es Cristo, por otro centro, el ser humano? 

Que son teologías de la suplantación. O más bien, teodiceas. Y que de estas teodiceas y filosofías de la suplantación proceden muchos errores.

sábado, 21 de junio de 2014

Contempla su Hermosura, I

Recojo aquí algunos pensamientos espirituales de los que he ido publicando en las redes, como parte de la gracia del apostolado a que el Espíritu Santo nos mueve, en la Iglesia de hoy.

Los iré publicando de diez en diez, si Dios quiere. Espero que os animen a vivir vuestra vida cristiana y a centraros en el Señor.


I. Realiza gratis en tu vida las obras del Padre

II. La oración te hará cruzar el límite, para que todo lo que hagas por Cristo te parezca poco

       III. El camino pasa por una gran abnegación en la caridad, para poner la gracia a trabajar

IV. Pidamos a Dios con insistencia la gracia de un apostolado desinhibido, abierto, fervoroso, flexible, alegre,  ¡de fuego!

V. No te extrañe que el Señor quiera quebrantarte y romperte en mil pedacitos, para reconstruirte a su manera, y hacer algo grande contigo.

VI. El Espíritu Santo, a través de la Iglesia,  nos mueve a penitencia, para rehacernos a hechura del Hijo del Hombre.

VII. Qué bella es la Esposa. Lo visible y lo invisible se unen en su Misterio, a hechura de la Encarnación de su Esposo, el Señor.

VIII.Quiere el Señor con su gracia reducir a la  nada a nuestro hombre carnal, para hacerse todo en nosotros, y que nazcamos de nuevo

IX. El Espíritu Santo te mueve a descubrir tu absoluta incapacidad para ser santo, y la absoluta capacidad del Señor para santificarte


X. El Señor se transfigura para que miremos su Hermosura, y su belleza nos toque, y con su tacto nos rehaga a su hechura

jueves, 5 de junio de 2014

Siempre

Parece que la ayuda de Dios no ha de ser implorada siempre, porque hay acciones saludables que podemos hacer por nosotros mismos con nuestras solas fuerzas naturales. Y que por eso es mejor pedir auxilio al Señor solamente para las cosas difíciles.

Por el contrario, sin Él nada podemos hacer (Jn 15, 5). Absolutamente ninguna obra saludable podemos realizar sin el auxilio de la gracia.

Concilio de Orange. Can. 10. Sobre la ayuda de Dios. La ayuda de Dios ha de ser implorada siempre aun por los renacidos y sanados, para que puedan llegar a buen fin o perseverar en la buena obra.

martes, 3 de junio de 2014

Parece que Dios espera

Parece que Dios espera a que le abramos la puerta, y se disponga por sí sola nuestra voluntad a recibirle.

Por el contrario, el Señor no sólo no espera, sino que prepara nuestra voluntad y la cambia de mala en buena, y le da la fuerza para oírle llamar y le queramos abrir y de hecho le abramos.

Concilio de Orange, Can. 4. Si alguno porfía que Dios espera nuestra voluntad para limpiarnos del pecado, y no confiesa que aun el querer ser limpios se hace en nosotros por infusión y operación sobre nosotros del Espíritu Santo, resiste al mismo Espíritu Santo que por Salomón dice: Es preparada la voluntad por el Señor [Prov. 8, 35: LXX], y al Apóstol que saludablemente predica: Dios es el que obra en nosotros el querer y el acabar, según su beneplácito [Phil. 2, 13].

María y el sentido común

Me agrada dialogar con los hermanos evangélicos, porque siempre me agrada ser instrumento de conversión a la Iglesia, de vuelta al Hogar, a la plenitud de los medios salvíficos.

Pienso que hablamos poco con los hermanos separados.  Pero la Iglesia nos envía  a un diálogo en Cristo con ellos; abierto, flexible, alegre, con cierto desenfado, y profundo. El Cuerpo del Señor, herido, espera que demos nosotros el primer paso.
A menudo, en estos diálogos, ha salido el tema de la Madre de Dios, nuestra mamá en la gracia. Y debo confesar que, cuando los hermanos separados me han pedido razones del papel que damos a María en nuestra vida cristiana, hay un argumento que me ha ayudado mucho, y creo que a ellos también.
Es un argumento que podríamos llamar de sentido común. Y por ser de sentido común, muy cristocéntrico, puesto que todo lo sensato es esbozo del logos, como diría Chesterton.
El argumento es simple. Os invito a utilizarlo en vuestros encuentros con evangélicos; me parece irrefutable, potente, dulce, tranquilizador. De sentido común. Y es el siguiente:
Los cristianos honramos y veneramos a María  para imitar a Jesús.
Sí. Amando a María, venerando a María, honrando a María, imitamos a Jesús, nos configuramos a Él y tenemos sus mismos sentimientos, como quiere el Apóstol en Filpenses 2, 5
Y es que Jesús honraba y veneraba a su Madre, porque Jesús cumplía a la perfección el cuarto mandamiento de la ley de Dios, que dice: honrarás a tu padre y a tu madre.
¿O es que acaso el Señor iba a incumplir el cuarto mandamiento? No, Jesús cumplía muy bien el cuarto mandamiento, honrando, venerando, respetando y obedeciendo a su Madre, la Santísima Virgen. Y por eso nosotros honramos y veneramos a la Madre del Señor, porque imitamos a Cristo honrando a quien Él honra.
Scott Hann expone este bello argumento en la pág. 85 de “Roma, dulce hogar“, y añade que la palabra hebrea para honrar, kabodah, significa también glorificar. Así, honramos con gloria a la Madre del Señor, porque Él mismo lo hacía así, en orden al cuarto mandamiento de la ley de Dios, que Él cumplía a las mil maravillas, mucho mejor que nosotros.
¡Bendiciones!
ALONSO GRACIÁN

sábado, 31 de mayo de 2014

Que primero es la gracia

Parece que la gracia puede ser buscada y hallada por iniciativa del ser humano, y que por ello es el ser humano quien primero busca y halla y luego viene la gracia.

Por el contrarioes la gracia misma la que mueve al ser humano a buscarla libremente y hallarla.

"Si alguno dice que la gracia de Dios puede conferirse por invocación humana, y no que la misma gracia hace que sea invocado por nosotros, contradice al profeta Isaías o al Apóstol, que dice lo mismo: He sido encontrado por los que no me buscaban; manifiestamente aparecí a quienes por mí no preguntaban [Rom. 10, 20; cf. Is. 65, l]." (Denz  176)

Parece que somos nosotros los que comenzamos la obra buena, y luego la gracia nos ayuda y Dios nos confirma en nuestra iniciativa personal.

Por el contrario,  no somos nosotros los que comenzamos nuestra obra buena, sino el Señor, que sin preceder mérito nuestro, da comienzo en nosotros y con nosotros nuestra acción libre y saludable.

"También profesamos y creemos saludablemente que en toda obra buena, no empezamos nosotros y luego somos ayudados por la misericordia de Dios, sino que El nos inspira primero -- sin que preceda merecimiento bueno alguno de nuestra parte -- la fe y el amor a El, para que busquemos fielmente el sacramento del bautismo, y para que después del bautismo, con ayuda suya, podamos cumplir lo que a El agrada. De ahí que ha de creerse de toda evidencia que aquella tan maravillosa fe del ladrón a quien el Señor llamó a la patria del paraíso (Lc 23,43), y la del centurión Cornelio, a quien fué enviado un ángel (Ac 10,3) y la de Zaqueo, que mereció hospedar al Señor mismo (Lc 19,6), no les vino de la naturaleza, sino que fué don de la liberalidad divina." (Denz 200)

viernes, 8 de noviembre de 2013

De conversiones perrunas y el apostolado eficaz de los santos

Hay apostolados que abren la inteligencia incluso de las criaturas no racionales, como los perros, los gatos, los cuervos, los leones, los asnos, los gorriones, las golondrinas, los cenutrios y los teólogos inmanentistas.

Es un apostolado que podemos calificar de "dilatador de horizontes". Es tal la gracia, que la tierra misma se abre como un útero y deja de gemir, porque ha dado a luz una conversión.

Es el apostolado eficaz de los santos. Dios actúa.

El universo entero queda convertido y transformado en primicia, anticipando la Tierra Nueva. La oveja perdida es encontrada junto al precipicio, en que no ha caído. Y la moneda que se perdió, se halló por fin, tal vez en la cocina, junto a la comida del perro.

La santidad es la clave en la N.E.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Cristianismo en OFF

Nos educaron en un cristianismo que estaba en OFF toda la semana, hasta que llegaba el domingo a la hora de la misa

Por eso no nos extraña que en España se perdiera la fe de esta manera. 

Porque un cristianismo que está en ON sólo tres cuartos de hora a la semana, no puede permanecer mucho tiempo sin estropearse

domingo, 14 de julio de 2013

La Gloria del Vivente


El niño camina junto al olivo blanco. Sabe que la Fuente está cerca. Y cuando palpa los frutos el camino se le abre y resplandece el Monte de la Gracia.

Junto al brocal del pozo azul, dan fruto los olivos y las hierbas de perfume. Donde el Maestro pide agua, y Él mismo es el pozo. Y alrededor las vides y el trigo del Monte Esplendoroso cantan la gloria del Viviente

Los olivos transfigurados, para el Sacramento, son elevados hacia su propio Aceite.

Del Monte Transfigurado mana el agua de la belleza y la sangre de todos los bienes, y refulgen con el blancor nunca visto del Verdadero, del Bello, del Viviente.

Aceite de olivos imperecederos, bajo apariencia de simple aceite verde.
 Olivos de la ladera del Monte Transfigurado, redivivos en árboles presentes.